Aunque se que se sale un poco de la temática habitual de los artículos que publico en este blog personal, he creído interesante transmitir cual es mi opinión sobre Lion, ahora que ya han pasado unos días desde su lanzamiento y se ha comentado bastante acerca del asunto.

Deciros que la salida de Lion me ha pillado de vacaciones y por tanto no pude instalarlo el mismo día de la salida, sino que tuve que esperar casi una semana a mi regreso a los madriles. Esto, aunque para un ansioso como yo es una faena, por otro lado me ha permitido documentarme un poco sobre el asunto de la instalación.

En primer lugar comentar, que unos días antes de irme de vacaciones, no aguanté más y tuve que instalar mediante actualización la Golden Master de Lion. Por tanto, la situación fue que cuando salió al mercado Lion, yo ya tenia la Golden Master (que es la misma versión que ha salido al público).

La verdad es que cuando actualice Snow Leopard a Lion GM, me pareció que el sistema funcionaba bastante bien, y que el rendimiento denotaba una ligera mejoría con respecto a su predecesor de las nieves. Nada mas lejos de la realidad, dado que funcionaba bien, pero podía funcionar aún mucho mejor.

Como mi intención era comprar legalmente el SO, y sobretodo asociar a la Mac App Store dicha compra para poder actualizar todo desde ahí correctamente, y además había leído que el rendimiento era mejor partiendo de un disco vacío, me decidí a instalar desde cero.

El resultado mejor imposible por los siguientes motivos:

  1. Nos permite formatear el disco a bajo nivel, estableciendo ceros en todo el disco duro. Proceso que tarda un par de horas en mi caso (500 gb) pero que merece la pena.
  2. La instalación en limpio garantiza residuos cero Snow Leopard, e incluso del anterior Leopard.
  3. Nos permite plantearnos de nuevo que aplicaciones necesitamos y cuales no. En mi caso por ejemplo, tenía hasta 3 aplicaciones para descomprimir archivos, una para el RAR, otra para el ZIP, y The Unarchiver porque lo vi en la AppStore y me gustó. Ahora solo tengo 1.

Por estos tres motivos, os recomiendo que hagáis un backup de la librería de iPhoto, iTunes, carpetas personales, etc, e instaléis desde cero Lion, el resultado no os va a dejar indiferentes.

No es revolución, se llama evolución

Siendo realistas Mac OS Lion no es ninguna revolución, aunque muchos comentarios de las valoraciones de la Mac App Store indiquen lo contrario con comentarios que tachan de revolucionario y sorprendente el sistema.

Por otro lado, hay muchos comentarios de gente que opina que es lo mismo que Snow Leopard, que no cambia nada, que no merece la pena, y que debería ser gratis.

Lo que es gratis es opinar, por eso se tiene que leer uno estos comentarios tan bipolares.

Lion, no es una revolución, es una evolución, que afirma los pasos ya dados en Snow Leopard, y que además establece las reglas del juego de lo que parece ser Mac para los próximos años.

La evolución se apoya a mi modo de ver en tres pilares: aprovechamiento del espacio, desligamiento del sistema de archivos, integración de gestos.

En cuanto al aprovechamiento del espacio, Apple ha dado algunos pasos como son, la eliminación de scrolls de todo tipo en Lion, así como la inclusión de la funcionalidad de pantalla completa. Muchos dirán que esta última no es ninguna novedad, porque ya había antes aplicaciones a pantalla completa. Sin embargo, con la inclusión de Mission Control (que auna Spaces + Expose) y algunos nuevos gestos se ha cerrado el círculo, y ahora podemos navegar entre aplicaciones a pantalla completa de una forma fácil y usable.

Muy posiblemente esto ha venido motivado por la salida en los últimos años de notebooks de pulgadas inferiores a lo habitual como Macbook Air 11 pulgadas. Aún así, esta decisión permitirá el aprovechamiento para todas las pantallas de la gama de notebooks. Si os fijáis en las aplicaciones que utilizáis en el día a día, veréis que en muchos casos, entre un 15%  y un 20% de vuestra pantalla se sacrifica con el menú superior de Mac, el Dock y en muchos casos pequeños márgenes a ambos lados. Sin embargo, una vez que las aplicaciones se adecuen al funcionamiento en pantalla completa, el aprovechamiento de la pantalla será total.

En segundo lugar, tenemos un desligamiento del sistema de archivos. Ahora, será la propia aplicación la que se encargue de guardar nuestros documentos de forma automática, acabándose por fin el famoso, ¡uy se ha colgado! ¿hacía mucho que no grababas?. Además, con la funcionalidad de Versiones, ahora tendremos sin esfuerzo alguno, todas y cada una de las versiones de nuestro documento, para poder consultar, restaurar, o copiar información de cualquiera de ellas.

Si recordáis, en la keynote del WWDC 2011, se habló de la nueva posibilidad de desarrollar aplicaciones para Mac utilizando el denominado Sandbox. Esta metodología, ya aplicada como sabréis en iOS desde sus inicios, obliga a las aplicaciones a limitar su visibilidad sobre el HD a un determinado espacio reservado y del cual es propietario, denominado Sandbox. Este espacio es solo para esta aplicación, y en principio ninguna otra podrá acceder al contenido del mismo. Adicionalmente, se habilita la posibilidad de dar permisos a la aplicación sobre elementos ajenos a su Sandbox, previo reporte y revisión por parte de Apple antes de su publicación en el App Store.

Este sistema de sandboxing evidentemente es muy seguro, e impide que una aplicación pueda dañar otras aplicaciones o incluso el propio SO.

¿Os imagináis cuales podrían ser los siguientes pasos de Apple en este sentido?

  1. La utilización de sandboxing primeramente es opcional en el Mac App Store.
  2. Obligación a utilizar sandboxing si queremos publicar nuestra App en la Mac App Store.
  3. Obligar a que todas las aplicaciones de Mac y sus actualizaciones pasen por la Mac App Store

¡Cha!¡Chan!

¡Ojo! Esto no tiene porque ser malo para Mac, aunque queda sujeto a la opinión de cada uno. En mi opinión es preferible renunciar a cierta libertad, siempre que eso garantice una seguridad y fiabilidad mayor. La eterna discusión… ¿abierto o cerrado?

Por último se produce una integración de los gestos multitáctiles ya disponibles en iOS. Esto nos permite aprovechar el trackpad, ya no como un ratón avanzado, sino como si de una pantalla táctil se tratase. Para ello Apple ha incluido cambios como por ejemplo la inversión del movimiento de los scrolls, que simulan al usuario que está empujando el contenido hacia arriba, no bajando el scroll hacia abajo.

En futuras revisiones de los Macbook, que nadie se extrañe si el trackpad asume algo más de protagonismo, ganando en dimensiones.

Para cerrar el artículo, os insto a que leáis entre líneas el lanzamiento de este nuevo SO, y que lejos de resistiros al cambio, lo adoptéis, y disfrutéis.

Hace tiempo, en una entrevista que hicieron a Bill Gates en el periódico El Mundo, le preguntaba cual era el futuro de la informática,  ¿ordenadores aún mas rápidos? Y el dijo: el futuro no esta en el sistema, sino en como el usuario interactúa con el mismo.

En los últimos años, tecnologías como la WII, el iphone, las cámaras con reconocimiento facial, la captura de movimiento, las pantallas táctiles y multitáctiles, sensores de proximidad, geoposicionamiento, acelerómetro, giroscopio y otros tantos inventos han permitido eso mismo, que el usuario interactúe de manera más eficaz con el sistema.

¿Os imagináis un trackpad con un botón izquierdo y otro botón derecho?¿Os imagináis tener que estar guardando un documento importante cada 5 minutos por si perdemos los cambios? ¿Os imagináis tener que utilizar una pequeña barrita a la derecha del navegador para poder desplazarnos por la página Web que estamos viendo?¿Os imagináis tener que utilizar solo un 80% de vuestras pantallas? ¿Os imagináis que por instalar una aplicación os deje de funcionar otra o incluso el SO?

¿A que ya no?

¡Apple tampoco!